21 sept 2021

También hay optimismo y buena onda

Por acá.

Siempre la hay.

Y es que en verdad quiero que se entienda la relación que tengo con la tristeza, la nostalgia y la ansiedad, quiero corregir esa mala reputación que le han hecho. La realidad es que son un motor más dentro de nuestras vidas, el empuje necesario que te reta y te desahueva.

Me gustaría decir que vivir sin ellas o evitarlas sería lo mejor, porque finalmente es lo socialmente aceptado, pero bueno, no puedo pues.

Así que

Nada

Hoy

Noche

Luna llena 🌕 

Solo me queda agradecer 

Agradecer buen grande y buen fuerte

Gracias

Gracias gracias gracias

Siempre gracias

Todos los días, cada minuto, cada respiración.

Te agradezco.

 A veces ni se qué hago aquí.

Digo, en este lugar preciso, sentada frente a esta pantalla, ¿Cómo pasó? ¿Cuándo?

Pienso mucho en el camino, me pego bastante con esos temas, el recorrido que uno hace para llegar hasta cierto punto. En el presente siempre, y restándole importancia, quizás, al presente, dándole preferencia a ese camino. Pero igual, pasa el tiempo, y ese momento en que me detuve a observar los pasos que di, finalmente se convierte también en parte del recorrido. Y así, sucesivamente, ¿se entiende?

Mi psiquiatra me decía que sufría del mal del pasado y del futuro, me costaba mucho permanecer en el presente (o me cuesta, aún), no estoy muy segura como era pero creo que uno era regido por la ansiedad y el otro por la nostalgia, algo así. El punto es que yo tenía (tengo) ambos en mi, dentro, entonces es como una explosión constante, una fiesta con fuegos artificiales, castillo y vaca loca.

Respecto a eso último, debo decir que hasta probablemente los 20 le tuve terror a los fuegos artificiales, lloraba, me escondía debajo de cualquier mueble, gritaba, temblaba, sudaba. Nunca me gustó, así que entenderán como se siente esa fiesta patronal reventando todo los órganos que me quedan por consumir.

Estoy convencida que escribir de esto viene por la luna, hay luna llena, acá, ahora. Digamos ahora ahora, no, porque es de día. Pero la luna siempre esta ahí presente, en el cielo, en el espacio, esperando pacientemente a que la tierra termine de gravitar al rededor del sol al punto que ya no llegué esa luz amarilla a la ciudad. Entonces llega su momento, aparece redonda, empoderada, brillante. Nos rige a todas, y a todas más que a todos. Yo creo que eso viene del útero, de la concepción, de la relación madre-hija, ya lo que viene luego cuando te expulsan al mundo real es otra cosa.

Ya vengo.

13 sept 2021

 La tristeza puede llegar a ser una fuente de inspiración muy poderosa.

Pienso que a veces recurro a ella solo para sentir eso, poder. Ven que para mi la tristeza no es sinónimo de hundimiento, de debilidad, todo lo contrario, es un motor de impulso, fuerza para lograrlo todo, hasta lo más malo, he ahí donde radica el problema.

He usado la tristeza como arma muchas veces, como arma hacía mi misma, para atacarme claro esta, para doblegarme. Y la mayoría de veces lo he logrado. Pero ¿saben? es lo que me ha llevado a donde estoy, a quién soy ahora, por eso insisto en que la tristeza es muy poderosa. Quizás también sea por eso que me resisto tanto a seguir tomando medicamentos para erradicarla, por siendo francos, no quiero erradicarla, es mi recurso de vida, la quiero, la deseo, la necesito.

Es una adicción

Finalmente

Sincerándome 

Pero

También

No es el cuco que todos creen

Vamos,

Algunos son adictos al amor

Y eso

Eso si es un desperdicio

Igual también amo la felicidad, pero es mucho más efímera que la tristeza, y más difícil mantenerla también. Entonces pienso, ¿será una cuestión de flojera? ¿De facilismo? Como la tristeza es más sencilla de obtenerla voy a ella más que la felicidad.

Finalmente concluyo que ambas palabras son huevadas, se complementan y no hay razón para separarlas y definirlas.

Amo un poco de cada una.